Aprender a bailar sevillanas es una experiencia sumamente divertida. Se trata de una disciplina de baile vinculada a las fiestas y ferias típicas de Andalucía. Un estilo de carácter muy alegre y desenfadado, que nos puede proporcionar ratos maravillosos.

La sevillana es un estilo bastante sencillo de aprender que garantiza la diversión desde el primer momento. Pero aquí tienes algunos motivos que puede que te ayuden a decidirte:

  • Se puede improvisar: Una vez que hemos asimilado la estructura del baile y aprendemos a controlar los tiempos, somos libres para cualquier improvisación.
  • Se puede bailar con cualquiera: Las posibilidades de interacción de las sevillanas son uno de sus mayores encantos. Gracias a esa libertad de improvisación, no importa el nivel de la otra persona que baila contigo. Los demás también se han aprendido la estructura pero cada cual la interpreta a su manera. Además no hay un miembro que guía y otro que hace figuras. Y aunque hay momentos de contacto entre los bailarines, no se baila agarrado, por lo que el riesgo de tropezones es mucho menor.
  • Apto para cualquier edad: No importa la condición física. Para bailar sevillanas solo hace falta predisposición, ganas y un poco de oído. Los movimientos no son bruscos, ni requiere estar súper en forma. Al fin y al cabo es un baile popular creado para que todo el mundo pueda disfrutarlo.
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